Volaremos juntos pero no atados, se decían mientras la vida se les asomaba coloreando sus almas como un presagio de eterna primavera y sin espacio para nebulosos horizontes. Pero la penumbra invadió sus vidas en un enjambre de miradas apagadas y párpados caídos, prisioneros de rutas inventadas que desaparecían limitados por su día a día. Confundidos entre ramas deshojadas, se quedaron atrapados enarbolando un mañana será otro día. No supieron ponerle alas a su vuelo, ni inventar excusas a su cautiverio. Quisieron quemarse con el fuego de poniente, pero sus brasas no dejaron ni un rescoldo para la alegría.
lunes, 20 de octubre de 2008
Presagio
Volaremos juntos pero no atados, se decían mientras la vida se les asomaba coloreando sus almas como un presagio de eterna primavera y sin espacio para nebulosos horizontes. Pero la penumbra invadió sus vidas en un enjambre de miradas apagadas y párpados caídos, prisioneros de rutas inventadas que desaparecían limitados por su día a día. Confundidos entre ramas deshojadas, se quedaron atrapados enarbolando un mañana será otro día. No supieron ponerle alas a su vuelo, ni inventar excusas a su cautiverio. Quisieron quemarse con el fuego de poniente, pero sus brasas no dejaron ni un rescoldo para la alegría.
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1 comentario:
Bueno, bueno... Pasé a dejarte un saludo y una invitación para un juego-proyecto educativo- y me encuentro con unas pinturas fantásticas, como todas las que haces, y unos textos estupendos. Vengo casi a diario a ver tu pintura, pues me encanta, me transmite tantas sensaciones, tantos sentimientos positivos, que muchas veces me vengo aquí, a tu rincón y me siento tranquilamente a contemplarlos.
Bueno, seguiré pasando mientras nos dejes la puerta abierta, jeje.
Te invito a pasar por mi blog, ¿vale?.
Un abrazo.
Conchi
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