lunes, 23 de febrero de 2009

Introspecciones


Decir lo que el pecho vive, inherente con el alma, sin posible rescate para un mañana y alejando ondulantes presentimientos, es sentir hojas de colores despeinadas que se acunan en el regazo amoroso de su rama, aguardando, por si la tierra las quiere, sembrar de alfombra con apariencia de festejo.

Es la voz de palabra musitada que sostienes indeleble, bullendo en el cuerpo latente con garabatos de tacto, levantando el vuelo sobre el camino que verdeció con el brillo de un sí al borde de los labios.

5 comentarios:

beker dijo...

El festejo para mi es cada vez que tengo la oportunidad de disfrutar de la sensibilidad con la que compones cada obra, con esa mezcla de colores que invitan a perderse sin esperar, un abrazo queridísima Xana

delaRosa dijo...

Preciosa obra y bellas palabras.

Besines..

Colo dijo...

Ayyy como me gustó esta obra, la combinación de colores, la suavidad...
Me inspira paz y se siente la belleza natural!

Un beso

Adrisol dijo...

que hermosa combinación de colores cálidos con palabras sentidas............
todo lo que haces tiene esa magia inmejorable.
gracias por compartirlo!!!!!
un gran abrazo

Conchi dijo...

Ayyy, cómo me había perdido yo este cuadro y estas palabras tuyas que tanto me gustan!!! La Agencia me ha tenido atrapada, pero aquí estoy para felicitarte. Me encanta ese paisaje, me transmite libertad.
Un fuerte abrazo y feliz domingo.
Conchi