domingo, 25 de marzo de 2007

Recuerdo de R-E-T-I-P

Solo con su presencia nos acerca a nuestras aspiraciones cotidianas y a través de su elevada expresión, cualquier trivialidad se transforma en fuente de vida, como un mar bullente entre las playas de nuestros corazones que anhela ese aliento necesario para planear en las alturas.
Empecé a comprenderle dándome cuenta de las cosas externas que me rodeaban hasta percibir a la persona, no como procesos separados, sino como un proceso unitario. Fue en una constante observación de todo, pensamientos y sensaciones a medida que surgían dentro de mi misma. En silencio y en un estado de alerta pasividad me introduje, casi sin darme cuenta, en la contemplación serena de su alma de navegante.
Fue entonces cuando sentí mi corazón jubiloso comprendiendo todo aquello que me alejaba de él como si se revelara algo que estaba medio adormecido en mi entendimiento. Es posible que la verdadera comprensión sea simplemente observar sin condenar, porque solo así la comprensión nos produce entendimiento. Si queremos comprender a alguien, debemos observarlo, nunca criticar, nunca condenar y menos juzgar y no debemos buscarlo cuando es placer, ni evitarlo cuando no lo es. La comprensión es un camino sin finalidad alguna, es como una serena sabiduría que siempre está ahí a pesar de la ignorancia y a pesar del conocimiento...... lo hermoso está en saber descubrirlo.

1 comentario:

Chris McManaman dijo...

http://gembaoilsands.blogspot.com/