
En un principio me pareció una contradicción y rechacé amablemente el encargo, pero a medida que la idea fue cuajando en mí como algo que podría ser novedoso, además de ampliar caminos de expresión, acepté su encargo con tanta ilusión como temeridad ante este reto.
Desde hace unos día estoy trabajando en algunos bocetos que expongo aquí intentando captar la idea de lo que a él le gustaría: una expresión con lenguaje autónomo, netamente plástico pero sin perder la forma, sin negar en algunos aspectos una difusa presencia de la naturaleza, algo así como una metáfora de la realidad.
